Proyecto Esperanza: Ayuda integral a víctimas de explotación

El Proyecto Esperanza es una organización que presta asistencia y alojamiento a mujeres que han sido víctimas de la trata en España o en otros países. Las víctimas también son asistidas sanitaria y psicológicamente y reinsertadas laboralmente, tras completar las tres fases de protección y alojamiento de la organización.

En el centro, hacia la derecha, Marta González, coordinadora del Proyecto Esperanza.

En el centro, hacia la derecha, Marta González, coordinadora del Proyecto Esperanza.

Con motivo del Día Internacional de la Mujer, Marta González, coordinadora del Proyecto Esperanza, nos cuenta cuáles son los pasos que la asociación realiza cuando se le presenta un nuevo caso de mujeres víctima de trata.

La trata de explotación de mujeres puede ocurrir en cualquier lugar o situación. Cualquier persona puede ser testigo de un caso o sospechar que alguna mujer está siendo víctima. La sociedad española tiende a tener “los ojos vendados” ante estos casos. Uno de los mensajes que el proyecto trata de trasladar a los ciudadanos es que todos podemos colaborar con ellas, llamando al teléfono de asistencia 24 horas que la asociación tiene habilitado, 607 542 515. Cualquier duda, consulta o sospecha de que alguien pueda ser víctima de la trata, puede ser consultada con los voluntarios a través de esa línea.

Además, la asociación tiene a disposición la revista Voces que trata de concienciar a la sociedad de la importancia de ayudar a las mujeres y de detectar los indicios a tiempo. Desde su página web podemos acceder a todos los recursos digitales que ofrecen, como su canal de YouTube o su perfil de SlideShare donde recurrir para encontrar definiciones y tipos de trata, así como detalles en el funcionamiento de la asociación y sus colaboraciones con empresas para ofrecer servicios completos a las víctimas.

P. ¿Cómo están enfocados los servicios residenciales que proporciona la asociación a las víctimas?
R.-El proyecto esperanza ofrece a las mujeres que han sido victimas de explotación una atención integral. Ofrecemos apoyo residencial en casas de acogida. Está organizado en tres fases; Una primera de emergencia, la primera acogida a la  que llegan las mujeres, donde trabajamos en un entorno seguro para su recuperación emocional y física, de forma individual y personalizada, junto a profesionales que les atienden, y ellas son las que deciden qué hacer, quedarse, o volver a su país de origen. Si una mujer se queda en España y el equipo considera que ya está lista para integrarse de nuevo, pasa a una segunda fase, en otra casa, la fase de consolidación, donde accede a cursos de formación y se introduce en el mercado laboral. La última fase es la fase de autonomía, a las mujeres que ya tienen trabajo, les ayudamos a recuperarse económicamente.

P. ¿Los voluntarios son abogados, psicólogos, médicos, son ellos quienes prestan la atención sanitaria y psicológica a las víctimas?
R.-El apoyo residencial se complementa con una atención profesional y específica en muchos campos, con un equipo integral multidisciplinal dispuesto a ofrecer la atención individualizada. Todos colaboramos y dicho trabajo se apoya en personal voluntario o que esta en prácticas en el proyecto apoyando a los diferentes departamentos organizando reuniones, actividades de ocio…

P. ¿Existe algún tipo de convenio con alguna empresa o institución laboral para la inserción social de las víctimas?
R.-Lo que tenemos es un contrato con la Dirección General de la mujer de la Comunidad de Madrid desde junio de 2007, que nos incluye oficialmente en la red de centros de atención de la Comunidad como recurso especializado en la integración de mujeres víctimas de la trata. Además intentamos hacer convenios tanto con universidades como con organizaciones o fundaciones, de esta manera optimizamos recursos.

P. Es decir, los fondos y las ayudas provienen de acuerdos con otras entidades.
R.Los fondos llegan desde la Comunidad de Madrid y la intervención dentro del proyecto se coordina con otras organizaciones, además parte de la financiación proviene de subvenciones de entidades privadas, de donaciones o de apoyo de socios. Teniendo en cuenta que hoy en día los recursos son escasos y no existen apoyos de entidades financieras, estos acuerdos y donaciones son importantes para nosotros.

P. El proyecto de la asociación se desarrolla en 1999. ¿Crees que los valores de la sociedad han evolucionado positivamente en cuánto a las interpretaciones sobre la mujer?
R.-La perspectiva que tenemos, después de 11 años, es agridulce. Por un lado, se ha avanzado mucho, ya que hace 12 años mucha gente no entendía esta realidad. Se ha trabajado mucho también desde otras entidades y la sociedad se ha ido poco a poco concienciando. También ha habido cambios importantes, tanto en la legislación, como el código penal, donde antes no se recogía este delito y no se exigía responsabilidad. Además, existe un plan nacional que aborda la trata de personas con fines de explotación social desde 2009.

Por un lado se han conseguido avances, pero sigue habiendo resistencias y obstáculos. La identificación, sigue siendo asignatura pendiente. Faltan medios que no cubren de manera homogénea toda la península, al igual que sí se cubren con las víctimas de violencia de género.

P. ¿Existe algún patrón o estereotipo social o cultural entre las víctimas?
-R.No existe un prototipo. Hemos conocido y apoyado a mujeres de mas de 20 nacionalidades que tienen en común el deseo de mejorar su vida personal, profesional y venir a España a mejorar su economía. Por separado, cada caso es diferente, desde mujeres jóvenes que han salido de su país con formación y se han visto envueltas en una trama de explotación, hasta las que parten de una situación social o cultural mucho mas difícil, sin acceso a la educación. Cada caso es único.

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